22/01/2022

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Caster Semenya vs World Athletics

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La pelea entre la deportista y el órgano rector del atletismo internacional tiene un nuevo round a cuenta de una «ligereza» cometida por los científicos de la World Athletics.

Caster Semenya, campeona olímpica en los 800 metros planos en Rio 2016 no pudo participar en las olimpiadas de Tokio 2020 por una suspensión que pesa en su contra debido a un alto porcentaje de testosterona encontrada en su cuerpo por parte de los científicos de la World Athletics, que ha puesto inclusive en duda su sexualidad.

Los abogados de la sudafricana demandaron a la World Athletics, buscando que cambien la «controvertida» regla de los niveles de testosterona para las corredoras.

Dentro de los alegatos presentados por los abogados de la deportista aparecen testimonios de científicos de la World Athletics que dicen para una reconocida publicación médica que en algunos casos habían encontrado que las muestras tomadas estaban en un nivel inferior al necesario para suspender a un deportista.

La World Athletics en cabeza de su Presidente Sebastian Coe se ha limitado a decir que la norma existe y seguirá existiendo pues los estudios realizados durante los últimos 20 años han demostrado que tienen razón.

Caster Semenya ha sido protagonista los últimos años por su apariencia «masculina» eso sí tanto ella como sus abogados han entregado en reiteradas oportunidades pruebas que confirman que cuando nació se le asigno el sexo femenino, que fue criada como una mujer, el tema radica en que se le ha acusado de tener una condición genética en donde ella tiene cromosomas X y Y que normalmente se encuentran en los hombres.

Según los estudios médicos la gran mayoría de mujeres sólo tienen cromosomas X, en caso de que aparezcan los dos tipos de cromosomas tienen que ser sometidas a un conteo de testosterona en el ámbito deportivo, este conteo en el caso de Semenya lo perdió, pues la cantidad de testosterona encontrada en su cuerpo superaba los limites establecidos.

La deportista entonces tiene que someterse a un tratamiento médico que reducirá sus niveles de testosterona para poder competir de nuevo, algo a lo que ella se ha negado.